sábado, 11 de mayo de 2019

Una victoria de carácter para seguir con vida



El Pizzería La Nonna Balopal tiró de carácter y calma y venció en su propia casa al Balonmano Vilal de Luanco, organizador de la fase de ascenso, por 14 – 17, una victoria que les devuelve la vida después de haber perdido en el primer encuentro contra el Urduliz vasco.

La preparación del Balopal había sido exhaustiva y se notó desde el primer momento. La charla de los entrenadores incidió en los principales puntos fuertes del rival, la circulación de balón entre primera línea y la fuerza en carrera de dos de su laterales, y el Pizzería La Nonna anuló por completo de entrada esos dos factores. El equipo local, que durante su victoria en la primera jornada de la competición nunca había ido realmente por detrás en el marcador, comenzó a notar por primera vez la presión que también supone jugar en casa. El Balopal maduraba el juego, con ataques que rozaban el pasivo y que ponían aún más en nervio al Luanco, mientras Mario brillaba espectacular en la portería durante toda la primera parte. Varios arreones locales parecían romper el dominio palentino, pero nada más lejos de la realidad. El Balopal llegaba al descanso con tres goles más y una sensación de superioridad con un marcador evidentemente marcado por las defensas (5-8).

La segunda mitad comenzó por los mismos derroteros. El Villa de Luanco salió agresivo, dispuesto a meter de nuevo al público en el partido, y se acercó a un gol nada más empezar. El Balopal aguantó el envite, devolvió el parcial y tuvo un balón incluso para ponerse con 5 goles de ventaja, una situación que parecía que podría haber matado el partido. Pero si desaprovechas esas oportunidades te condenas a sufrir, y así fue. En vez de ponerse 5 tantos por arriba, el Pizzería La Nonna falló, después perdió el balón y sufrió una exclusión. Cuando se quiso dar cuenta iba un gol por debajo, el público que llenaba el polideportivo rugía y el sueño parecía esfumarse.

Pero si por algo ha destacado esta temporada el joven equipo del Balopal es por su resiliencia. En la peor situación posible, con el equipo local crecido y por debajo en el marcador después de haber dominado todo el partido, el equipo de Daniel Ibáñez y Fernando López no perdió la compostura. Encajó los golpes. Aguantó. Y cuando el fervor de la grada empezaba a calmarse, respondió de nuevo. La defensa mantuvo su nivel de todo el encuentro, Mario volvió a aparecer en la portería y el ataque encontró los huecos suficientes para colocarse dos goles por encima. El Villa de Luanco quiso forzar, subió a una defensa más presionante y eso permitió a los palentinos lograr un tercer gol de diferencia que, según cómo se de la jornada del domingo, podía valer oro (14-17).

El Pizzería La Nonna Balopal sigue con vida, y echará el resto hoy contra el Balonmano Culleredo gallego, que ya no tiene opciones. El Balopal deberá ganar y después esperar. Una victoria les colocaría con cuatro puntos. Si, además, el Villa de Luanco (2 puntos ahora mismo) gana al Urduliz (4 puntos ahora mismo), habría un triple empate en el que entraría en juego el golaveraje entre los tres. Si el resultado es otro, el Pizzería La Nonna tendría que esperar para ver si consigue ser uno de los mejores segundos que obtienen plaza en Primera Nacional.

En cualquier caso, lo primero es ganar. Y después de la victoria del sábado, es difícil no creer en este equipo.

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